Para quién trabajamos: encargos que sí y encargos que no

Cada semana recibimos consultas en Travesía de San Juan 111 que empiezan igual: «¿me podéis hacer esto?». Unas veces la respuesta es sí y otras veces es no, y conviene decirlo pronto para no hacer perder el tiempo a nadie.

La maqueta del Poblenou que llegó en tres cajas de cartón

Marta Puig es arquitecta en un estudio pequeño de la calle Pujades, cerca de la estación de metro de Llacuna. Llegó en marzo con un proyecto de rehabilitación de un casal de Sant Andreu y necesitaba una maqueta de implantación a escala 1:200. Traía tres cajas de cartón con piezas cortadas a mano en su despacho y una planta impresa en A1 que ya no cuadraba con la última versión del plano. Ese tipo de encargo nos encaja bien.

Lo que hicimos fue replantear el volumen con plancha de PVC de 2 mm, dejar las medianeras traslúcidas para que se viese la sección interior y montar la cubierta en dos piezas separables, porque el cliente final quería enseñarla abierta y cerrada. La base, enDM lacado en blanco, 42 por 30 centímetros.

El trabajo duró once días laborables y se entregó el 24 de marzo. No hubo que tocar nada después.

Quien llega con piezas cortadas por su cuenta y planos definitivos suele ir bien. Quien llega con un croquis a lápiz y prevé «ir viendo sobre la marcha» suele acabar mal, y lo decimos en la primera visita.

No hacemos planos de arquitectura ni firmamos visados. Eso es de la arquitecta, no nuestro.

La maqueta del Poblenou que llegó en tres cajas de cartón

Utillaje de escayola para un taller de Gràcia

El segundo caso es el de Roger Vidal, que tiene un taller de serigrafía en la calle Verdi, a dos calles de la plaza de la Virreina. Necesitaba moldes de escayola para reproducir unas piezas decorativas de una colección de doce. Trajo una pieza original de yeso viejo, bastante desconchada, y una caja de veinte unidades que quería sacar al mes.

Le preparamos un molde perdido de dos partes con silicona y contraplaca de resina, y le entregamos la primera serie de control de cinco piezas. Funcióna. La silicona aguanta unas treinta coladas si se cuida, y le dejamos por escrito el procedimiento de desmoldeo.

No somos un taller de producción en serie. Doce o quince piezas al mes, sí. Cuatrocientas al mes, no.

Tampoco trabajamos con materiales que requieran extracción forzada o cabina homologada.

Lo que no hacemos, y lo decimos en la primera llamada

Aquí está la parte que más importa.

No intervenimos en vehículos, ni coches, ni motos, ni furgonetas, ni piezas de motor. No tocamos instalaciones eléctricas conectadas a red: ni cuadros, ni acometidas, ni iluminación empotrada en vivienda. No entramos en circuitos de frío, ni cámaras, ni climatización. No trabajamos sobre la fábrica del edificio: nada de albañilería estructural, cubiertas, bajantes ni fachadas.

Tampoco aplicamos pesticidas, biocidas ni tratamientos antiparasitarios, ni en interiores ni en exteriores.

Si alguien llama por un termo que no calienta en un piso de la Barceloneta, por una gotera en un bajo de Sants o por un nido de avispas en un balcón de Horta, le damos el teléfono de un profesional del ramo y no cobramos nada por eso.

Tampoco hacemos certificados energéticos, ni cédulas de habitabilidad, ni informes técnicos.

Si lo que busca es una gestoría que le tramite una subvención, no somos eso. Ni asesoría financiera, ni legal, ni educativa. No somos academia ni centro de formación. Quien quiera aprender modelismo tiene escuelas en Barcelona; nosotros producimos encargos, no damos clase.

Un detalle que a veces sorprende: no firmamos contratos de exclusividad sobre un modelo. Si usted nos encarga una maqueta, puede volver a reproducirla con quien quiera.

Señales de que el encargo va a funcionar

Cuando alguien llega con medidas tomadas, con una escala decidida y con una fecha de entrega razonable, el trabajo suele salir bien. Da igual que sea un particular de Les Corts que quiere una maqueta de su casa de pueblo, o un despacho de ingeniería de la zona Franca que necesita una sección de planta.

Cuando alguien llega diciendo «ya te explicaré», «tú improvisa» o «lo necesito para anteayer», casi siempre hay problemas. Lo decimos claro y, si hace falta, derivamos.

Los datos de contacto son los mismos para todos: teléfono 93 8481264, correo [email protected].

Atendemos de lunes a viernes de 9:00 a 18:00 y sábados de 10:00 a 14:00. Domingo cerrado.

En Recepción contesta David Ramos; en Almacén está Javier Sánchez y en Trabajos, David Martínez. No hay más gente, así que si llama y le responde otra voz, desconfíe.

Trabajamos desde 1995 y seguimos con el mismo criterio: decir no cuando toca.

Cuéntanos qué necesitas: respondemos con plazo y precio.

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