Qué medimos y desde cuándo
Desde 1995 el taller arrastra una manía útil: anotar cada encargo con fecha de entrada, fecha de salida y una estimación de horas. No es un sistema certificado. Es una libreta de almacén que Javier Sánchez empezó a ordenar en 2011 y que hoy vive en una hoja de cálculo compartida, con copia impresa cada viernes por si la red del local se cae, cosa que ocurrió tres veces en 2024 y obligó a reconstruir a mano la semana del 22 de julio mientras David Martínez y David Ramos repasaban albaranes antiguos sobre el mostrador de recepción.
Medimos tres cosas. Plazo real de entrega frente al prometido. Horas de repaso sobre horas de producción. Incidencias anotadas, incluidas quejas y devoluciones.
Todo se cuenta por encargo, no por cliente.
Plazos: 2023, 2024 y lo que va de 2025
En 2024 cerramos 214 encargos. De ellos, 161 salieron dentro del plazo acordado en el presupuesto, 38 con entre uno y cinco días de retraso y 15 con más de cinco. El 75,2 % cumplió.
En 2023 la cifra fue del 71,9 % sobre 198 encargos. La mejora de 2024 vino de una decisión pequeña: David Martínez reorganizó el banco de pintura en febrero y separó los secados lentos de los rápidos, de modo que una pieza ya no esperaba a otra para ocupar la cabina, algo que antes pasaba dos o tres veces al mes y que nadie había cuantificado hasta que empezamos a mirar las horas muertas del banco.
El tramo malo es siempre el mismo. Noviembre y la primera quincena de diciembre.
Entre el 4 de noviembre y el 13 de diciembre de 2024, el cumplimiento cayó al 58 % en 43 encargos. No lo resolvimos. Añadir un turno de tarde en esas semanas no compensa el coste y lo probamos una vez, en 2022: el resultado fue peor porque el secado de resinas no admite prisa. Un caso concreto: la maqueta de una promoción de 62 viviendas en Sant Andreu de Palomar entró el 8 de septiembre de 2024 y salió el 3 de octubre, dos días tarde. El retraso no vino del corte láser.
Retoques: la cifra que nadie quiere
El indicador de retoque mide horas dedicadas a corregir algo ya dado por terminado. En 2024 la media fue de 6,4 horas por encargo sobre una media de 41 horas de producción, un 15,6 %. En escenografía de teatro sube: 9,1 horas de media, porque los ensayos cambian cosas.
Lo medimos por primera vez en 2019 y daba 8,8 horas por encargo. La bajada hasta 2024 se debe sobre todo a una decisión aburrida, la de fotografiar la pieza desde cuatro ángulos antes de avisar al cliente, que obliga a mirar y que según nuestros datos de 2023 y 2024 evita alrededor del 30 % de los retoques de acabado.
La lista de 24 puntos firmada por dos personas no funcionó.
Duró seis semanas. La segunda firma se convirtió en un trámite y no redujo nada medible, así que la abandonamos el 19 de abril de 2024, después de que David Ramos comprobara que los seis encargos cerrados bajo ese sistema acumulaban exactamente las mismas horas de repaso que los seis anteriores sin lista.
Encargos y tipos de trabajo
Entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2024, el reparto fue este. Maquetas de arquitectura para estudios y promotoras: 96 encargos. Escenografía y atrezzo para compañías y productoras: 54. Vitrinas y soportes de exposición: 39. Reproducciones y moldes sueltos: 25.
El tamaño medio bajó. En 2022 el encargo mediano eran 54 horas. En 2024 fueron 41.
No es que trabajemos más rápido, es que entran más piezas pequeñas y menos proyectos grandes, y la consecuencia se ve en la facturación por encargo y en el almacén, donde el hueco reservado a cajas de 1,20 metros se queda medio vacío mientras las baldas de piezas menudas se desbordan desde hace año y medio y Javier Sánchez ya ha movido dos estanterías para ganar sitio sin tocar la zona de embalaje.
La maqueta mayor de 2024 fue una sección de cubierta de 2,4 por 1,1 metros para un despacho del Eixample, entregada el 12 de junio. Ocupó el banco grande once días.
Reclamaciones y devoluciones
David Ramos anota cada incidencia con fecha y motivo. En 2024 hubo 11 incidencias sobre 214 encargos, un 5,1 %. Seis fueron por color: el tono de un pavimento o de una fachada que el cliente esperaba distinto al RAL acordado en el presupuesto. Tres por transporte, con esquina rota o barandilla suelta. Dos por plazo, ambas en diciembre.
Devoluciones económicas: cuatro. De 90, 140, 210 y 380 euros. Ninguna superó el 30 % del encargo.
No hubo reclamación formal por escrito más allá de correos.
Lo que no hemos medido nunca es la satisfacción del cliente con encuestas. Lo intentamos en 2021 con un formulario de cuatro preguntas. Respondieron 9 de 63. Con esa muestra no se puede afirmar nada, y no volvimos a intentarlo porque el propio formulario condicionaba la respuesta al pedirla justo después de la entrega.
Comparaciones que no sirven
Hay dos números que la gente pide y que nosotros no damos. El primero es un porcentaje de éxito general, que no existe porque un molde de tres horas y una escenografía de dos meses no comparten escala. El segundo es una comparación con otros talleres de Barcelona. No la tenemos.
Si alguien necesita saber si una fecha concreta es viable, esto funciona mejor que cualquier tabla: llamar al 93 8481264 de lunes a viernes, entre las 9:00 y las 18:00, o el sábado de 10:00 a 14:00.
El resumen honesto de 2024 cabe en una línea: tres cuartas partes de los encargos salieron a tiempo y una de cada veinte piezas necesitó una corrección después de entregada. El resto es ruido.