De dónde salen los datos que publicamos
La sección de notas sobre cultura y patrimonio de dotagecode.click nació en 2019 como un cuaderno interno. Javier Sánchez, que lleva el almacén, empezó a anotar en papel los cambios que veía en el entorno del taller: una placa retirada en la calle de Sant Adrià, un andamio en la iglesia de Sant Pacià, una licencia de obra en la calle de Pons i Gallarza.
Ese cuaderno se convirtió en archivo. Hoy la base de datos tiene 1.847 entradas fechadas, casi todas con una fotografía propia y una referencia de expediente del Ajuntament de Barcelona.
Las fuentes son tres. La primera es la observación directa en un radio de dos kilómetros y medio alrededor del taller, que cubre Sant Andreu, La Sagrera, el Clot y parte de Sant Martí. La segunda son los documentos públicos del Archivo Municipal Contemporáneo de Barcelona, en la calle de Roger de Flor, y del Arxiu Històric de Sant Andreu, en la plaza de Orfila. La tercera son las personas que escriben al correo [email protected].
No usamos comunicados de prensa como fuente principal. Tampoco reproducimos notas de otros medios sin comprobarlas antes en el documento original.
Verificación: dos lecturas y una llamada
Toda nota pasa por dos lecturas. David Martínez, en trabajos, revisa la parte técnica: escalas, materiales, medidas de las piezas que aparecen en la fotografía. David Ramos, en recepción, revisa fechas, nombres y direcciones.
Un ejemplo concreto: la nota sobre la reforma del Mercat de Sant Andreu, publicada el 14 de marzo de 2024, se apoyaba en el expediente 2023/04571 del distrito. Contrastamos la superficie declarada en el expediente, 2.310 metros cuadrados, con la medición que hicimos sobre el plano municipal.
Si los dos revisores no coinciden, la nota no se publica hasta que haya una tercera comprobación. Esa tercera comprobación suele ser una llamada al teléfono 93 8481264, que atendemos de lunes a viernes de 9:00 a 18:00 y el sábado de 10:00 a 14:00.
No publicamos cifras redondas cuando el documento da una cifra exacta. Si el expediente dice 1.847 entradas, escribimos 1.847, no 1.850.
Correcciones: qué cambiamos y qué no
Cuando una nota contiene un error, la corregimos y dejamos constancia. Añadimos una línea al pie con la fecha del cambio y una frase que explica qué se modificó. No borramos la versión anterior del archivo interno; queda guardada con su número de entrada.
En 2023 corregimos once notas. La mayoría eran fechas de licencia que habían cambiado de año por un error de transcripción. Una de ellas, sobre la placa de la calle de Ferran Turné, se corrigió dos veces porque el expediente municipal estaba digitalizado con dos folios intercambiados.
No corregimos una nota porque alguien discrepe de su tono. Tampoco retiramos una fotografía tomada desde la vía pública, salvo que aparezca una persona identificable y lo pida por escrito.
Si el error es de bulto y afecta al sentido completo de la nota, publicamos una entrada nueva y enlazamos la antigua desde ella.
Qué pasa con una pista que llega al taller
Una pista puede llegar por correo, por teléfono o en persona. La registramos el mismo día en el libro de entrada, con hora y con el nombre de quien la trae, si quiere darlo.
David Ramos hace una primera criba en 48 horas. Si la pista se refiere a un edificio, una placa o una obra dentro de nuestro radio de trabajo, se abre ficha. Si cae fuera, se guarda en el apartado de pendientes y no se promete nada.
De las 63 pistas recibidas en 2024, 19 acabaron en nota publicada, 27 quedaron pendientes y 17 se descartaron por falta de documento que las sostuviera.
Una pista descartada no se tira. Se queda en el archivo y puede reactivarse si aparece un expediente nuevo. A quien la envió se le contesta siempre, aunque la respuesta sea que no hay nada que publicar. No damos por bueno un rumor repetido; sin documento, no hay nota.